Amaya Uscola

Érase una vez una niña que cambió su chupete por unos lápices de colores. Cuando cumplió 9 años escribió un cuento y lo ilustró, pero no volvió hacerlo hasta los 27 años, que se dedicó a contar cuentos como redactora publicitaria.

En su lejano país era obligatorio casarse con una profesión seria, contribuyendo a las relaciones comerciales entre los reinos de la Tierra. Consciente de sus deberes, la niña se convirtió en proletaria, bajo el juramento de no abandonar jamás sus aficiones. Y así fue como llevó una doble vida, estudiando en su tiempo libre Ilustración y Cómic en Animart, dibujo artístico en Alfil, y escapándose un año a Londres a estudiar cursos de ilustración, incluyendo la especialidad de Illustration for Children Books en la Central Saint Martins School yun módulo de Ilustración para Libros de niños en Anglia Ruskin de la Universidad de Cambridge.

Pasaron 13 años ejerciendo su cargo de persona formal, asociando ideas como redactora publicitaria, directora creativa y colaboradora en escuelas de creatividad, enseñando a otros a asociar sus propias ideas, trabajarlas, escribirlas y visualizarlas.

Y un buen día encontró la manera de formalizar también sus aficiones, dando clases particulares de creatividad a niños. Porque imaginar, dibujar, escribir y trabajar con tus propias manos, es una de las muchas formas de ser feliz. Porque la creatividad es un juguete que dura para siempre.

Así es como nació Happy Thing. Una asociación de ideas para los niños y sus padres. Un principio feliz para una historia sin fin.

 

Belén de Pedro

Érase una vez una niña que nació en un lejano país dominado por las grandes tierras del Papel en Blanco. Con el color de sus ideas la niña fue creciendo, dejando siempre una estela de líneas, círculos y estrellas allá por donde pisaba. La alegría que transmitían sus obras era tal que en 1990 la nombraron princesa de la Facultad de Bellas Artes de Madrid.
En 1995, viajó un año al Institute Colcherter de Diseño del Reino Unido, donde descubrió cómo usar sus pinceles a modo de varitas mágicas: creando lo que quisiera.

“¡Esto tengo que contárselo a todo el mundo!”, pensó. Así fue como decidió enseñar arte y artesanía a los niños del colegio Jovellanos de Madrid, a los de la Asociación Cultural de Valleruela de Sepúlveda, en Segovia, y más tarde a los no tan niños del Instituto María Inmaculada de Madrid.

Y así fue cómo, renunció a ser princesa para trabajar en su vocación de diseñadora y directora creativa, llenando el mundo de artísticos carteles y anuncios durante más de quince años. Trabajando y enseñando, fue feliz como un niño con una caja nueva de lápices de colores. Y colorín, colorado, este cuento aún no ha terminado.

Ada Sastre
Algunas cosas que debéis saber sobre las hadas:

1. Las hadas sí existen, aunque no es nada fácil encontrarlas.
2. Las hadas vienen de las tierras de Fantasía. Son pueblos, campos y territorios enormes que todo el mundo ha visitado alguna vez pero no todo el mundo recuerda.
3. Las hadas son seres muy pequeños, tanto que cuando sienten solo pueden sentir una sola cosa, porque no les cabe ningún otro sentimiento en un cuerpecito tan pequeño. Así que lo mejor es cuando un hada está contenta. Esto ya se dijo en Peter Pan, pero no todo el mundo se acuerda.
4. Cada hada tiene un poder particular que debe ejercer y un hada sabe que hacer eso es la mejor manera de ser feliz.
5. Todos los seres mágicos tienen al menos 5 nombres, cada uno expresa una cualidad. Sin embargo no pueden revelar la totalidad de sus nombres porque reciben un “castigo” que consiste en quedarse dormidas durante miles y miles de años. Solo los niños de la Tierra pueden despertarlas.
6. Ha sucedido en alguna ocasión que un hada se haya quedado dormida y un niño la ha reclamado de su país natal para venir a la Tierra. Lo que ocurre entonces es que el hada debe renunciar a la letra hache de su nombre y a sus alas. Sin embargo, conserva su poder en la Tierra.
7. A las hadas les encanta jugar y plantear acertijos. Uno de sus juegos favoritos es dar algo muy grande y muy bonito pero siempre hay una regla que no se debe quebrantar… lo que pasa es que ¡hay que romperla!, y así es como empiezan los cuentos de hadas…
Nota final: En el cuento de Ada Sastre siempre, siempre, siempre ha habido magia a su alrededor, una magia preciosa que le hace sonreír. La hubo cuando Ada-sin-hache estudió Comunicación Audiovisual en la Complutense; cuando hacía Teatro en el Corral de Comedias del CMU San Juan Evangelista y en Aprendiz Compañía de Teatro, su propio grupo de teatro; lo hubo en las agencias de publicidad en las que contaba sus historias, en el curso de guión, en el Máster de Creación Literaria, en su actual proceso de aprendizaje como mediadora en Matadero de Madrid y en la vida en general. Ahora Ada viene a Happy Thing para recuperar su Hache. ¡Qué siga la magia!